Entradas

Magari

Imagen
Cuando corras hacia los momentos que consideres únicos sea en desventaja.  Que el amor te sonría, pero solo en las mañanas. Ojalá puedas darlo todo y solo recibir agua. Si corres a sus brazos que el camino se te haga largo y las horas amargas.  Se que tus besos magnifican, que besen una boca helada.  Que halles la persona a una gran distancia y te sirva de escarmiento mis “yo te espero” y tu “no hace falta”.  Que lo esperes y el no espere nada. Si ansiosa vas a su encuentro que a mitad de camino todo se deshaga.  No habrá España, ni Pamplona, será otra localidad y no podré nombrarla.  No completamos los helados, los gustos que nos faltaban.  Quiero que lo hagas y se engañen las miradas, me veas y te veas y al final no quede nada.  Si hay flores no sean blancas, nuestro color no se iguala.  Ojalá intentes reír y la risa sea falsa. No haya bailes ni sorpresas, todo serio allí en tu casa.  Que lo veas y te mire y te sientas ilusionada esper...

Permanencia

Imagen
  Tiempo del aplazado, del corazón en pausa. Un silencio que debe, y debo, respetar a la orden de tus sentimientos. En la espera se fortalece la paciencia, pero esta última necesita una caricia de prontitud que solo puede acercarle el amor. Yo espero y el corazón desespera. Espero en tus silencios, en tus tormentas y en nuestros atardeceres ¿No es el atardecer la hora perfecta para pensarse? Yo te pienso, y no lo hago en mi espera, lo hago todo el tiempo. Se me ocurre que mientras te espero, te quiero. En la espera te contemplo, te admiro. Tamaño orgullo y responsabilidad tendría yo de amarte. Otras veces espero y prevalezco. Escucho tus miedos, tus “no me esperes” y la prepotencia de tus límites. Espero y sostengo mi escena de convertirme, algún día, en lo más importante de tu vida. Sostengo mi entusiasmo pese al murmullo de tus inseguridades, los minutos de orgullo que me arrebatan de abrazarte y en lo incorrecto de ese cuadro que aún no descuelgas. Yo espero. Porque ...

La Realidad Dolorosa

Imagen
  Traje al escribirte mucho amor, todo, todo el que puedo llegar a tener.  Podría escribir palabras y palabras de recuerdos nuestros: tu voz a las 8 de la mañana y mi felicidad al escucharte hablar con la abuela.  Tus pocos desayunos porque le ganabas al amanecer para que nada me faltara, el olor de tu piel, los pasodobles que bailamos… Hoy los días, aproximadas las fechas, se tornan pesados y desordenados. Pienso con profundidad en mis días, que me aconsejarías en mis decisiones, que palabras me dirías cuando me arrincona el desamor o que me hubieras dicho para no entristecer en la última vez que me fallaron.  Todos los días necesitamos del amor de madre, todos. Debería ser algo perenne.  Se trasluce ahora “ese” perderte y el verme (o que me ven perdido), aquellos que me abrazaron en el dolor , pero se ausentaron durante mi tristeza.  Aquellas últimas partes de ti, lo más próximo a tu risa, tu mirada, incluso tus “aires”. Lo último y perdido, sin más....

Temporada

Imagen
Hoy salí por unas compras y de regreso traje flores, indudablemente fui todo mi camino pensando en aquellas veces que te las compraba para decorar nuestra casa. Me enamoraba tanto tu rostro al recibirlas. Nada más llegar a casa no tendrán unas manos que las reciban, mucho menos una sonrisa para despertar. Así mismo pienso, que mágica es la naturaleza que pone tan solo una pizca de color a tanto vacío y gris. Y de ello puede hablarte mi jardín, si lo vieras… esta tan florecido como si esperara tu regreso, las flores, sin más, retienen su perfume hasta verte llegar. Incluso quite aquella planta, llena de pinches, que tanto te fastidiaba.  Ahora que se aproximan las tardes cálidas me pregunto si podre, otra temporada, sobrellevar tu ausencia. ¿Dónde puedo reposar tantos recuerdos? Qué más quisiera compartirte unos cuantos de ellos para no cargar, yo solo, con tanto peso.  De regreso traje flores, te compre fresias; y disculpa mi egoísmo, trate de traerte las más coloridas para qu...

Duración

Imagen
Siempre solía hablarte sobre los recuerdos de los recuerdos, con mi asustadiza idea de repensar si los míos, luego de pasado un tiempo, no me traicionarían, no se saltearían momentos o inventarían cosas nuevas; incluso si no borrarían lo que hasta el momento me parecía lo más importante. Leía acerca de los recuerdos en la mente humana, y está al volver a procesar, cada vez, uno de ellos lo reedita, le quita o agrega cosas; es decir, cada vez que lo volvemos a pensar lo convertimos en un recuerdo distinto.  No puedo ahora recordar si esa noche te hice un té de limón o un té con limón. Me gustaría recordarlo todo y sé que todo no puede ser recordado. Me culpo instantáneamente por descuidarte así de mi mente. No recordando bien es dejarte ir otro poco de mí, marcharas de a pedacitos, como cuando el viento sopla la arena… la secuestra en pequeñísimas partículas. Otras veces visito un antiguo lugar que recorríamos juntos y parece como si todo quisiera volver a suceder, reencontrarnos en...

La voz de tu alma

Imagen
                                              Quiero escuchar la voz de tu alma… Desperté con exaltación de mi sueño al escucharme decir eso, mi mano todavía sujetaba la tuya…solo quiero tu compañía conmigo, rápidamente pensé. La voz de tu alma… esa frase me daba vueltas en mi cabeza, mientras mi cuerpo daba las suyas por los pasillos de aquel hospital. ¿Acaso tienen voces las almas? ¿Serán voces? Si quiera sé muy bien de que va aquello del alma… es que jamás nos detuvimos a pensar, y si lo hicimos fue con tanta frivolidad que ni siquiera nos dimos cuenta… al amar no se detiene uno en preguntas existenciales; se dedica a amar, a dar la vida y punto. Las noches contigo habían dejado de ser hace unas semanas demasiado distintas a las de siempre; de los paseos en el parque a los paseos por las salas de este maldito hospital. De los días de comidas excéntricas en casa a e...

Pena me da

Imagen
  Una camisa nueva que no vas a conocer, que no podre preguntarte si me queda bien para vestirla. Una morisqueta graciosa sin una risa cómplice. Un jardín apagado, mezcla entre el otoño atravesado y el invierno de tus recuerdos. Una pregunta espiritual que adormeció por un instante mi fe: -             ¿Rezabas con ella? -           No; rezaba por ella. Atardeceres que observo mas pensando donde estarás que en la nobleza que me regala el final del día. Mis sueños donde vivimos mil aventuras, tu sonrisa, los te quiero, la distancia y mis circunstancias. El hijo que no tuvimos y mi reclamo al tiempo. La soledad y mis ganas de volver a hacerte el amor. Las intenciones y mis rechazos. Una lista interminable de pesares y cinco letras irremplazables: te amo El pasado y lo que ahora vivo. Tampoco esta noche escucharé tu voz. Pena me da.   El amor nace de do...